domingo, 8 de febrero de 2009

La Mineria en los Pikos

La mineria fué el motor económico que tuvierón los pikos a finales del siglo XIX y principios del XX. Diferentes compañias se instalarón en ellos, localizandose en los diferentes macizos, si bien el Oriental fué el que se llevó la palma. Su más "accesible" orografia permitia a los ingenieros, ingeniarse caminos por esos vericuetos y sacar algo a cambió. Las condiciones de trabajo os la podeis imaginar, pues algunas instalaciones rozaban o incluso superaban los 2.000 metros, en los macizos Oriental y Central, y cuando las nieves se iban reitarando, empezaban las labores de extracción del mineral, durando las campañas 6 meses de media, en función de la localización de las mismas. Las instalaciones más conocidas eran las de las Sociedades Providencia y Mazarrasa en el Macizo de Andra, y las de la Real Compañia Asturiana de Minas, con la explotación de las minas de Aliva, siendo esta última las que finalizó hace unos 30 años, sus labores en las Mánforas.
En plena campaña, más de 700 trabajadores poblaban el macizo Oriental, campesinos Cabraliegos, Tresvisanos, y de otras tierras, venian a ganarse 4 duros currando a destajo en unas condiciones bastante deplorables. A dia de hoy, existen pocas publicaciones donde se muestre claramente las condiciones de trabajo que existian, y como actualmente estoy leyendo una verdadera joya sobre este tema, titulado "El metal de las cumbres", no podia pasar la oportunidad de compartir con vosotros una visita fabulosa que pude realizar a una de ellas el año pasado.
¿Las sensaciones? ... buff !!! Se entremezclaban sentimientos de acongojo por andar por donde andábamos, pero a la vez de seguir descubriendo sorpresas. Sin ser un entendido en la materia, eran reconocibles las diferentes vetas en la roca. Zonas de roca dudosa donde era necesario mampostar, y otras donde la galeria era "fiable". Ver los tornos con los que subian los cestos con mineral, los railes y las vagonetas, los intercomunicadores, restos de calamina, galerias derrumbadas, gateras alternativas para progresar y una especie de balsa de agua, donde abastecerse de agua, limpiar mineral, etc... Pero lo máximo fué, tras descender por una pindia escalera de caracol de "96 escalones" (cuando quedaban), descender a un nivel inferior 70 metros más abajo (contrastado por altimetro), a una gran sala oscura, donde pipaba el agua y habia una gran cantidad de reliquias en forma de calamina, vagonetas, ruedas y demás historias. Ojo !!! esa gran sala, donde el techo no se veia, no dejaba de ser una sala de una Sima o torca, puesto que en cualquier agujero que encontrabamos, tirabamos un morrillo ... que aparecia a saber donde !!!! Ya habrá tiempo de hablar en este blog sobre las simas de los pikos, que no deja de ser, "El Himalaya" de la Espeleologia mundial.
Por motivos de seguridad, no puedo hacer públicos todos los datos sobre la ubicación de la misma, más que nada, porque aunque si alguien se mete allí es bajo su propia responsabilidad, pero .... por si las moscas.