jueves, 20 de marzo de 2014

Torre de Peñalba. "Via del Guarda" / Torre Delgado Úbeda

La Torre de Peñalba es la "vigia" de Collado Jermoso. Este precioso torreón llama la atención tanto desde su base como desde el Valle de Valdeón. La marcada cicatriz de su pared meridional, "El Diedro" obra del Maestro Pedro Udaondo, es una de las grandes clásicas de los Urrieles, pero esta montaña al igual que todas las demás, tiene su teórica, "ruta normal".


En el caso de la Peñalba, su "ruta normal", la balizada con jitos y reseñada en las guias, remonta desde Collado Jermoso adentrándose en la fachada Occidental de la montaña y por gradas pedregosas y con una roca mediocre, va remontando la "escombrera natural" que es esta vertiente que vierte al mundo del Pamparroso. 

En el año 2008, con el actual guarda del refugio y buen amigo Pablo, nos adentramos en la montaña recorriendo las viras que surcan su cara Sur. Desde el refugio mismo, o mejor aún para no tener un esguince cervical, desde la senda que lleva a las Colladinas o al Hoyo del Llambrión podremos observar claramente, las "autopistas" que cortan la montaña de lado a lado y que además son frecuentadas por los rebecos.


Estas viras, accesibles desde la senda que remonta al Hoyo del Llambrión han sido transitadas por el anterior guarda del Refugio Adolfo, y por los diferentes equipos de rescate que alguna vez han tenido que actuar en la montaña. Un "punto negro" sin duda es el largo de artificial de la via del Gran Diedro, o sus largos superiores, y si hay que acceder a esta parte de la montaña sin la ayuda del helicoptero, la vira es una variante rápida para ello, puesto que el arranque del citado largo pasa por el trazado de la vira.

"La Via del Guarda", podria ser dentro de lo poco frecuentada que es esta montaña, una interesante variante a su "ruta normal", "normalizando" de esta manera su recorrido y hacíendolo a mi modo de ver  más vistoso e interesante.

El Punto de partida del recorrido es el hombro S.E de la Peñalba, muy cómodo de acceder a él desde la senda que remonta al Hoyo del Llambrión



Una vez en el arranque de la "via", el recorrido a vista es muy intuitivo hasta la terraza central de la pared. Primeramente debemos atravesar la cabecera de un marcado canalón que se descuelga hacia la vertical de la Fuente del Congosto, por lo que el flanqueo sin ser dificil se debe realizar con cuidado por la presencia de piedra suelta en la vira, y posteriormente una corta trepada nos lleva a la citada terraza.




A diferencia de la "ruta normal", hasta este punto habremos remontado unos 200 metros de desnivel y salvo el arranque de la vira y el corto trazado de la misma donde habremos utilizado las manos por seguridad como apoyo, el resto lo realizamos caminando sin dificultad. A cambio, unas vistas del emplazamiento del refugio magníficas


Tras la merecida parada contemplativa en la terraza, podemos observar la continuidad de nuestro recorrido hacia la vertiente Oeste de la montaña



La vira gana en inclinación, en estrechez y el techo obliga a casi reptar en unos pocos movimientos para superar el obstaculo, pero esa sensación de vacio se compensa con el magnífico marco donde nos encontramos



Tras las breves pero intensas emociones de este pasaje anterior, alcanzamos el extremo occidental de la vira, justo en el hombro S.O de la montaña, un lugar muy vistoso donde echar un trago de agua y disfrutar con el entorno


Una vez en la vertiente Occidental de la montaña, vemos próximos los jitos que balizan el itinerario "normal" por la gran escombrera natural que vierte al Pamparroso, si bien desde nuestra posición no es necesario llegar a ellos, y de manera directa se puede trepar con dirección al torreón cimero, del cual nos separan unos 100 metros de desnivel.

Antes de tirarse a escalar el torreón cimero que es la "única" parte de la montaña que requiere el uso de la cuerda como metodo de seguridad/progresión (pasaje de IV grado), es recomendable encaramarse a la antecima de la Peñalba y disfrutar de la vista que desde la salida de la Via del Gran Diedro hay sobre el refugio de Collado Jermoso



Lo dicho, una vez llegado a este punto lo suyo es completar la actividad, trepando el torreón cimero de la Peñalba y utilizar la línea de rápeles de la cara Norte



Según el equipo acarreado podremos utilizar diferentes estrategias: Una persona con cierto hábito al vacio y "domínio" de los pasajes de II y III, puede subir y bajar por el itinerario descrito desde la antecumbre. Si nos decantamos por hacer cumbre y descender por la instalación de rapel de la cara Norte hacia la horcada con la Delgado Úbeda, debemos tener en cuenta que se deben llevar mínimo un par de cuerdas de 50.

La "ventaja" de utilizar la línea de rápeles es que te posibilita realizar la "integral" Peñalba-Delgado Úbeda-Diego Mella, si bien es cierto que de las 2 cumbres restantes, es la intermedia la de "Delgado Úbeda" la más compleja de ascender (y descender) y con una roca muy mediocre. Pero un amante de los picos, seguro que encuentra una razón para ascender a esta incómoda cumbre.

2º Rapel de la Peñalba hacia la horcada con la Delgado Úbeda



En la horcada Peñalba-D.Úbeda hacemos un corto rapel a una plataforma inferior



Desde la pequeña plataforma, una elegante fisura vertical de III+ y unos 10 metros son el primer obstáculo. Luego la montaña tumba algo, pero mantenida en pasos de III se suceden las llambrias y terrazas hasta la cumbre de la Delgado Úbeda



La Palanca desde la cumbre de la Delgado Úbeda


Una vez en la vida habia que estar allá arriba, está desecha esa cumbre


Unos metros por debajo de la cumbre, un pequeño "fisurero" abandonado por alguna cordada anterior y una chapa unidos por unos cordinos y cintas "añejas", son los "anclajes" para un corto pero volado rapel hacia una terraza colgada en la cara Este de la montaña. Una vez recorrida la terraza colgada hacia el extremo Norte, se localiza el segundo y espectacular rapel que baja por la  arista que cae de la Delgado Úbeda hacia la horcada con la Diego Mella


En este punto se acaban las "hostilidades". Si el reloj y las ganas lo permiten, es posible realizar la continuación de la cresta por una entretenida pero fácil trepada hasta la cumbre de la Diego Mella y su vecina Palanca, pero si la luz del atardecer llama y la hora de la cena  en Jermoso se echa encima, mejor "plegar velas" y vuelta al confort del refugio

De derecha a Izquierda el recorrido integral realizado proyectado sobre las calizas del Llambrión.